Volumen 6 · Sal aromatizada
Sal marina de Trapani y guindilla de Calabria, al 15 %. Una sal que calienta: se usa en crudo, sobre la carne a la parrilla, la pizza, los huevos.


En Calabria la guindilla es mucho más que una especia. Es una forma de cocinar. En Diamante, en la costa tirrena de Cosenza, se celebra desde 1992 un festival dedicado a ella, y desde 1994 tiene allí su sede la Accademia Italiana del Peperoncino.
La sal de Trapani tiene una historia aún más larga, que empieza con los fenicios. Este volumen une las dos costas del Sur en un solo gesto.
La sal nace en las salinas entre Trapani y Paceco. El agua de mar pasa de una balsa a otra hasta que el sol y el viento solo dejan los cristales.
La guindilla de Calabria es Capsicum annuum, cultivada en toda la región. Seca, su color va del rojo ladrillo al carmesí. Aquí se mezcla con la sal en cantidad generosa: el 15 % del volumen.
Salino y picante, en este orden. Primero llega la sal, luego el calor de la guindilla, con una nota afrutada. En crudo se mantiene vivo. Basta una pizca para cambiar un plato sencillo.
La sal es Sale Marino di Trapani IGP, producida con un método controlado por un organismo externo. La guindilla es italiana, de Calabria, con el porcentaje declarado en la etiqueta.